Folmer: la historia de una firma familiar que impulsó la mecanización agrícola y se consolidó en Entre Ríos

Pablo Folmer repasó los orígenes, la estructura del grupo comercial, los cambios de rumbo y la visión de trabajo de una firma emblemática que nació en el campo y hoy suma unos 200 integrantes entre familiares y colaboradores.
Generales23/09/2026--
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La evolución de las empresas familiares en la provincia suele ser el reflejo directo del desarrollo de sus comunidades. En el caso de los Folmer, la historia de la familia en la región se remonta a la inmigración de los alemanes del Volga a fines del siglo XIX, radicándose primeramente en la zona de Ramírez y luego en Crespo.



La empresa fundacional fue José Folmer e Hijos, bautizada en honor al abuelo de Pablo, quien estaba abocado a la producción agropecuaria. Fue la generación de sus hijos la que volcó la firma hacia la actividad comercial a comienzos de la década de 1960.

Aquel salto inicial coincidió con el primer gran proceso de mecanización del campo entrerriano, cuando el trabajo a tracción a sangre daba paso al tractor. Pablo recordó cómo fueron esos primeros pasos comercializando la marca Fahr (que luego pasaría a ser Deutz-Fahr): "En la primera etapa vendían tractores y el argumento de venta era que liberaban una gran parte del campo, que era casi la mitad que se asignaba a los caballos para laburar el resto. Realmente vendían los primeros tractores recibiendo a cuenta los caballos".

Diversificación y empresas del Grupo Folmer
Con el paso de las décadas y para responder a las exigencias de cada marca y mercado, la firma fue constituyendo distintas razones sociales y empresas especializadas que integran el mismo grupo familiar.

 

En la actualidad, el Grupo Folmer despliega su red comercial y de servicios en puntos estratégicos como Crespo, Paraná, Concordia, Concepción del Uruguay, Gualeguaychú y Victoria. A la venta de vehículos y maquinaria agrícola, junto con la provisión de repuestos, asistencia técnica y tecnologías de avanzada como telemetría y geolocalización, la firma le suma una unidad de desarrollo productivo propio.

Esta área agropecuaria abarca la explotación agrícola y ganadera en campos situados cerca de Nogoyá y en el establecimiento original de la familia en Crespo, además de un desarrollo ganadero y forestal en la zona de Concepción, provincia de Corrientes. Dicha actividad funciona como un pulmón financiero y un respaldo patrimonial clave para amortiguar las fluctuaciones de la economía argentina sin descuidar el foco principal en la atención al cliente.

Para garantizar la continuidad intergeneracional, la familia confeccionó un protocolo familiar con el asesoramiento de profesionales de la Universidad Austral. Este proceso permitió plasmar por escrito los valores y pautas de trabajo que los fundadores aplicaban de palabra, facilitando la integración progresiva de los jóvenes de las nuevas generaciones.

Al reflexionar sobre el significado de emprender y el rol social del empresario, Pablo Folmer remarcó que "lo más importante, es que la actividad que hacemos todos los días sirva para algo en cuanto a generar una fuente de trabajo para toda esta gente que de alguna manera vive, hace sus casas, educa a sus hijos y forma su familia gracias al trabajo de todos. Llegar con soluciones a los clientes que confían en nosotros... Creo que esa es la misión que tenemos como empresarios, porque si medimos solamente el rédito económico no nos termina de satisfacer nunca lo que hacemos".

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