Noviembre llega con lluvias por encima de lo normal en el noreste y alerta por crecidas en los ríos

El fortalecimiento de El Niño impulsará precipitaciones superiores a la media en el Litoral. Advierten por el impacto en los caudales de las cuencas del Plata y las complicaciones en las labores del campo.
Clima26/10/2026--
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Anomalía de precipitaciones en el noreste argentino.


Las proyecciones meteorológicas para el mes de noviembre anticipan un escenario con precipitaciones superiores a los valores habituales sobre el noreste argentino,
Paraguay y el sur de Brasil informó Meteored. De acuerdo con los registros del modelo europeo ECMWF, las anomalías positivas más marcadas se concentrarán en Misiones y zonas limítrofes, donde las acumulaciones adicionales podrían superar los 50 milímetros respecto del promedio histórico.

La señal húmeda abarca también a Corrientes,
el este de Chaco y Formosa, y el norte de Santa Fe, perdiendo intensidad hacia el centro de la región pampeana. Este contexto responde al continuo fortalecimiento del fenómeno El Niño, confirmado por los diagnósticos de la NOAA y el Servicio Meteorológico Nacional. En lo que respecta a las temperaturas, la mayor parte del centro y noreste registrará marcas cercanas a las normales para la época, con valores más frescos hacia el sudoeste bonaerense y La Pampa.

La acumulación de lluvias proyectada enciende las alarmas en la Cuenca del Plata, que ya atraviesa una fase de aguas altas. El Instituto Nacional del Agua (INA) advierte que los nuevos aportes sobre el Alto Paraná, el Iguazú y el Uruguay podrían sostener caudales elevados e impedir una bajante firme en los próximos meses. Hacia los tramos de Santa Fe, Paraná y Rosario se prevé un ascenso progresivo que podría aproximarse o superar los niveles de alerta entre fines de octubre y principios de noviembre.

Por su parte,
el cauce del río Paraguay en Formosa podría sufrir complicaciones adicionales debido al efecto de remanso que genera la crecida del Paraná, lo que obliga a mantener un seguimiento constante sobre las zonas ribereñas, costas e islas.

En el sector agropecuario, el panorama presenta un doble filo según la capacidad de drenaje y la ubicación de los lotes. Si bien la recarga de agua resulta favorable para la implantación y el desarrollo inicial de la soja y el maíz de primera, el margen de absorción se reduce al mínimo en los ambientes bajos con napas cercanas a la superficie.

La saturación de los perfiles no solo amenaza con acortar las ventanas de trabajo para siembras,
aplicaciones o cosechas, sino que también complica el manejo ganadero en potreros ribereños. Asimismo, en aquellos campos donde el trigo atraviesa la fase de floración, el mojado prolongado de las espigas combinado con la humedad ambiente requerirá un monitoreo sanitario riguroso para prevenir la aparición de enfermedades fúngicas.

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