
La Ganadera concretó su remate general de hacienda con un total de 1594 animales en pista. Se observó un mercado firme donde los compradores operaron con selectividad y destacaron los precios en lotes de calidad.







A medida que transcurrieron las ventas, compraron por oportunidad más que por necesidad.
El consumo liviano se colocó con dificultad, principalmente las vaquillonas, que relegaron $100 en sus valores de referencia, mientras que los novillitos dejaron entre $20 y $50, con mucho esfuerzo de los martilleros para alcanzar esas cotizaciones.
La vaca regular a especial sufrió quebrantos de $50, empujada por el piso de las vaquillonas pesadas.






































