
El informe mensual de FARER confirmó una tendencia a la baja que ya se volvió sostenida. Los novillos sufrieron el retroceso más marcado, mientras que las vacas conserva y los toros fueron los únicos que esquivaron las caídas.







Las subastas se dieron con mucha dificultad de colocación del consumo liviano, dejando un saldo negativo de $50 para novillitos y vaquillonas. Pocos compradores y poca participación frente a esos conjuntos.
Las vacas se vendieron prácticamente sin cambios.
Los novillos, escasos, se vendieron con fluidez y agilidad.






































