
La Ganadera concretó su remate general de hacienda con un total de 1594 animales en pista. Se observó un mercado firme donde los compradores operaron con selectividad y destacaron los precios en lotes de calidad.







La escasez propició otra suba, a pesar de que hubo una reticencia inicial de los compradores a pagar más que el viernes.
Las vacas "de corte" fueron traccionadas por los propios consumeros, para completar la necesidad de hacienda.
Los MEJ, si bien son una categoría no muy explorada, también resultaron de salida ágil y buscada como alternativa ante la falta.






































