
El informe mensual de FARER confirmó una tendencia a la baja que ya se volvió sostenida. Los novillos sufrieron el retroceso más marcado, mientras que las vacas conserva y los toros fueron los únicos que esquivaron las caídas.







La demanda trabajó con selectividad y provocó recortes en el consumo y una fuerte baja para la vaca.
En el consumo aparecieron lotes puntuales destacados que tocaron $2600 pero los corrientes perdieron entre 3% y 5%.
La vaca recortó un 5% para ubicarse en máximo corriente de $1700.






































